Alergia de la piel

Alergias cutaneas

Son diversas las causas y factores que crean irritación en la piel. Algunos podrían ser el calor, un trastorno en el sistema inmunológico, medicamentos e infecciones. Cuando el sistema inmune responde ante la provocación de un alérgeno (algo que produce alergia), la irritación de la piel podría ser una condición alérgica.

Tipos de alergias de la piel

Dermatitis (eczema)

Este es el tipo de alergia que se produce cuando la piel contacta de forma directa con un alérgeno. Un ejemplo de dermatitis de contacto alérgica se daría si alguien alérgico al níquel en una joyería se prueba algo, incluso con una pequeña cantidad de níquel, y en la zona de contacto aparecen rojeces en la piel, escamas, bultos, picazón o hinchazón.

Alergia de la piel

La dermatitis atópica (eczema) es una enfermedad crónica de la piel que aparece normalmente en la infancia y se debe a una disfunción inmune en las capas de la piel. Muchas veces suele ligarse al asma, rinitis alérgica (fiebre del heno) o a la alergia alimentaria. A esta vinculación progresiva se la conoce como marcha atópica.

Otros ejemplos de dermatitis alérgica serían los causados por el contacto con plantas, tales como la hiedra, el roble y el zumaque venenosos. Estas plantas estan cubiertas por una capa aceitosa que causa la picazón, erupción y el enrojecimiento de la piel al tocarlas. El contacto con la ropa, las mascotas o incluso herramientas de jardinería que hayan estado en contacto con el aceite que cubre algunas plantas también podrían provocar reacciones alérgicas cutaneas.

Algunas de las personas que sufren dermatitis alérgica sufren además, intolerancia o sensibilidad alimentaria, lo que podría provocar un empeoramiento en los síntomas del eczema.

Urticaria

La urticaria es una inflamación de la piel que se produce por la liberación de histamina por parte del sistema inmunológico. Este desencadenante provoca pequeños derrames en los vasos sanguíneos dando lugar a inflamaciones en la piel. Se conoce como angiodema el hinchazón que se produce en las capas profundas de la piel.

Existen dos tipos de colmenas de urticaria: aguda y crónica. La urticaria aguda puede producirse al comer un alimento en particular o al entrar en contacto con una sustancia en particular. La urticaria crónica, sin embargo, aparece y puede durar meses o años.

Hay causas no alérgicas como el calor o el ejercicio que pueden desencadenar la aparición de urticaria, así como reacciones alérgicas tales como, a los medicamentos, alimentos o picaduras de insectos.

Pese al aspecto de la urticaria y el eczema y la incomodidad y dolor que generan, ambos resultan no contagiosos.

Alergia de la piel

¿Alergia a la leche o intolerancia a la leche?

Es importante diferenciar una verdadera alergia a la leche que intolerancia a las proteínas de la leche o intolerancia a la lactosa. A diferencia de una alergia a la leche, la intolerancia no implica al sistema inmune. La intolerancia a la leche causa diferentes síntomas y requiere un tratamiento diferente de una verdadera alergia a la leche. Los signos y síntomas de la proteína de la leche o intolerancia a la lactosa incluyen problemas digestivos, tales como hinchazón, gases y diarrea después de consumir leche o productos que contengan leche.

Angioedema

El angioedema es la inflamación que se produce en las capas profundas de la piel, de aspecto similar algunas veces, a la urticaria (ronchas). El angioedema aparece de forma más fecuente en los tejidos blandos donde la piel es más fina como los párpados, la boca o los genitales.

El angioedema agudo es aquel que dura un plazo corto de tiempo, como minutos o días. Generalmente está causado por una reacción alérgica a algún medicamento o alimento específico.

El angioedema recurrente crónico es la condición que se mantiene durante un largo período de tiempo. En muchas ocasiones, no se sabe identificar cual es su causa.

El angioedema hereditario (AEH) es una enfermedad que se da en raras ocasiones, pero que tiene unas serias condiciones genéticas, involucrando la inflamación de varias partes del cuerpo, tales como las manos, pies, cara, pared intestinal y vías respiratorias.

Las enfermedades cutáneas son uno de los aspectos comunes de alergia que más tratan y gestionan los alergistas o inmunólogos. Es muy importante acudir a un médico con formación especializada y experiencia para diagnosticar con precisión el estado de la piel y proporcionar alivio para los síntomas.